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Por Tica Font, Directora del Instituto Catalán Internacional por la Paz y miembro del Centre Delàs d’Estudis per la Pau.

La semana pasada el gobierno hizo publico el informe-balance del primer semestre 2013 de exportaciones de armas. La industria española de armamento exportó entre enero y junio armas por valor de 1.821 millones € casi tanto como en todo el 2012 (1.953 millones €). Dichas exportaciones vienen marcadas por la venta de aviones de reabastecimiento en vuelo, 2 a Emiratos Árabes, 2 a Arabia Saudí y 2 a Reino Unido, las cuales ascienden a 1.212 millones €.

En cuanto al destino de las armas resultan preocupantes las ventas que tienen como destino Oriente Proximo, dada la conflictividad social que presentan la mayoría de países de la región, y en algunos casos como en Siria o Palestina guerra abierta, la represión que ejercen los gobiernos sobre la población y la violencia imperante. En este primer semestre han recibido armas españolas los gobiernos de Arabia Saudí (aviones y munición), Bahrein (armas y munición de artillería), Omán (armamento, munición y bombas), Egipto (vehículos militares y armas) o Israel (Vehículos, armas y bombas).

Destacar el peso cada vez mayor que tienen las exportaciones de armas cortas y ligeras o las armas de caza y tiro deportivo en el conjunto de las exportaciones españolas. Pensemos que la mayoría de victimas de un conflicto armado lo son a causa del uso de dichas armas.

Como en años anteriores, se ha continuado realizando exportaciones de armamento a países en conflicto armado o con graves violaciones de los derechos humanos y/o del Derecho Internacional Humanitario, como Israel, Colombia, Egipto, Bahrein, Arabia Saudí, India y Paquistán; así como exportaciones que podrían poner en peligro la estabilidad regional o agravar la situación interna de algunos de los países de destino, como es el caso de las exportaciones a Oriente Medio, Ghana o Venezuela.

La política del Ministro Morenés se concreta en diversas actividades, la búsqueda de mercados y el apoyo a la presencia exterior de la industria militar, la firma de protocolos de cooperación con otros Estados para adquirir armamento, el establecimiento de contactos y la negociación de contratos, la representación de los intereses de la industria de defensa en distintos foros,… de esta forma, el Ministerio de Defensa actúa como agente comercial de la industria española de defensa.

Esta política de fomento de las exportaciones de armas también está afectando directamente a las autorizaciones aprobadas por la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso (JIMDDU). La JIMDDU en el 2012 tramitó 1.181 licencias de exportación de material de defensa, de las cuales fueron autorizadas 1.153 por un valor total de 7.694,56 millones de euros. Tan solo hubo 6 denegaciones, lo que representa que solamente se han denegado el 0,5% de las solicitudes de exportación. En el primer semestre del 2013 solo hubo una denegación de exportación de material de defensa, la venta de dos aviones no tripulados a Taiwán, posiblemente para no molestar a China.

En 2012 se produjo un incremento espectacular de lo autorizado, tanto en cifras absolutas como en cuanto al porcentaje. Se realizaron exportaciones por valor de 1.953 millones € y se otorgaron autorizaciones de exportación por valor de 7.692 millones €. De manera que lo exportado apenas supuso el 25% de lo autorizado para ese año, con lo cual cabía esperar que el 75 % de las armas autorizadas empezarían a exportarse a partir del 2013. El balance del primer semestre del 2013 avala dicha conclusión.

Una vez más, las estadísticas oficiales sobre comercio de armamento ponen en evidencia que el Gobierno está dando prioridad a los intereses económicos y comerciales frente a la protección de los derechos humanos y a la prevención de los conflictos, poniéndose de manifiesto que dichas exportaciones que vulneran el espíritu de la ley que regula las exportaciones de armas.

Ficnova 2014

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