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Así se refirió Leoluca Orlando, alcalde de Palermo, capital de Sicilia, con respecto a la indiferencia frente a la problemática de miles de africanos que cruzan día a día el mar Mediterráneo hacia el Viejo Continente.

“Lo que está haciendo Europa con los migrantes es un genocidio. En unos años muchos de estos gobernantes van a ser llamados culpables de genocidio por el trato que se les está dando a los hombres y mujeres que cruzan desde África”, afirmó Orlando en entrevista con Télam en Roma.

El alcalde de la capital de la isla del sur de Italia participará mañana de un evento con el papa Francisco sobre el rol de las ciudades en el combate a las nuevas formas de esclavitud y al cambio climático.

“La movilidad del hombre es un derecho humano, y en esa línea hay que trabajar”, sentenció Orlando, electo por tercera vez en 2012 con el 74% de los votos como máximo representante de la portuaria capital siciliana en periodos no consecutivos (ya gobernó en 1985-1990 y 1993-2000).

“El año pasado llegaron más de 170.000 migrantes por mar a Italia. Casi todos pasaron por Sicilia. ¿Y alguien leyó sobre algún problema que hayan generado? No, porque no hubo ninguno”, prosiguió Orlando.

“En una ciudad nuestra, Mineo, en la que hay 4.000 residentes, el año pasado hubo 5.000 extranjeros llegados desde África de forma permanente, Y no hubo un solo altercado”, agregó el ex consejero, entre 1978 y 1980, del juez asesinado por la mafia Piersanti Matarella, hermano del actual presidente italiano Sergio Matarella.

Por eso, Orlando marcó el “contraste” con la postura de gobernantes locales y de otros países, “como lo que hace Francia en la frontera con Ventimiglia”, donde autoridades galas bloquean el ingreso a centenares de inmigrantes que duermen en las playas a la espera de poder seguir su marcha hacia el norte europeo.

“Con este camino la Unión Europea hoy va fuera y en sentido contrario de la razón por la que nació: respetar los derechos humanos, tener una dimensión cultural, social, política. Porque nació para eso, y no para ser el altar al Dios dinero en el que la convirtieron algunos de sus gobernantes”, exclamó.

“Por eso no se puede dejar solo al papa Francisco cuando habla de estos temas”, remarcó ante Télam el ex alumno jesuita, quien insistió: “él necesita que los ciudadanos se comprometan con sus mensajes sobre estos temas”.

En esa dirección, Orlando lanzó en marzo de este año la denominada “Carta de Palermo”, en la que pide por “la movilidad humana como un derecho humano inalienable”.

“Y esa carta se titula `Io Sono Persona` (yo soy persona). Porque después de tantos ‘Je suis’, o ‘I’am’, era necesario volver a poner al ser humano en general en el centro de la discusión. Es necesario que la solución a la emergencia que se vive en el Mediterráneo no deje de lado como elemento central el reconocimiento del migrante como persona”, explicó.

“No puede ser que los propios dirigentes hablen de los inmigrantes como un peligro. Después aparecen actos de xenofobia en las ciudades como los que se dieron la semana pasada en Roma y en el norte europeo”, lamentó el político palermitano.

“Esto es responsabilidad de los dirigentes. Cada vez que un dirigente habla de que los inmigrantes son peligrosos es la antecámara del racismo. No se puede, en nombre de la seguridad matar a los derechos humanos”, criticó.

Orlando, con pasado como eurodiputado y diputado en Italia, pide también “una modificación sustancial de la normativa europea” en materia migratoria, que incluya la eliminación del “permiso de residencia”, documento necesario poder circular y trabajar en los países del espacio Schengen de la UE.

“La humanidad tardó muchísimos años para ser libre de esclavitud. Hace menos de 50 años Martin Luther King hablaba de esto como `tengo un sueño`. Pero ahora parecemos dar un paso atrás”, criticó.

Mañana, junto al papa Francisco el alcalde Orlando participará en el Vaticano de un encuentro de trabajo sobre “esclavitud moderna y cambio climático: el compromiso de las ciudades”, con la presencia de más de 60 intendentes de todo el mundo.

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